
| The San Juan Shakespeare Company |
| The San Juan Shakespeare Company es una moderna y jocosa comedia que nos muestra las dificultades que atraviesa una pequeña compañía de teatro latino quienes intentan producir teatro “nuyorican” en Nueva York. |
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""In his new play, "The San Juan Shakespeare Company," Rodriguez has taken several real-life personalities and situations from his experiences... and turned it into a scathing comedy about a struggling Nuyorican theater company.""
(texto completo)

New York Daily News |
""...with 'The San Juan Shakespeare Company,' Repertorio has come out with its funniest and most ambitious production in a very long time.""
(texto completo)

The Star-Ledger |
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Una comedia intoxicante de alegria

Tiempo, New York
November 19, 2003
De Miriella Camargo
El aviso leía: “Las Risas comienzan el 30 de octubre” y efectivamente la promesa fue cumplida. Este día fue el estreno de la obra puertorriqueña The San Juan Shakespeare Company, presentada por el teatro Repertorio Español. Desde que mis acompañantes y yo llegamos a nuestros asientos no paramos de reírnos. Fue un buen día para asistir al teatro.
EL TEMA
La obra The San Juan Shakespeare Company es una comedia. Esta trata sobre un grupo de teatro latino, de un barrio desconocido, quienes se debaten entre ser actores de cuchifritos o hacer Shakespeare, entre vivir en la complacencia de la mediocridad o aventurarse a triunfar. Durante el proceso, viven entre la indecisión, la incredulidad, y la envidia entre ellos mismos y otro grupo que alcanzó a ganar un premio.
Cada personaje luce sus colores reales sin tapujos. Al final toman la decisión de interpretar a Shakespeare, y lo hacen tan bien que se ganan un premio de $ 10.000,00 dólares.
EL ESCRITOR
En el teatro estuve sentada al lado de un caballero trigueño. Como de costumbre, no le puse mucha atención a esta persona y me ensimisme en la obra. Durante el desarrollo de la misma, note que el caballero parecía adivinar lo que iba a pasar, y no dejaba de tener una risita contagiosa, la cual de cuando en cuando se convertía en carcajada. Este hombre me ayudo indirectamente a gozar más la presentación. No sólo, puedo decir que yo disfrute de esta comedia, sino también este caballero desconocido de mi lado izquierdo. Se pueden imaginar mi sorpresa. Al final de la presentación, casi saliendo, me di cuenta que el caballero era nada menos que el escritor Eugene Rodríguez.
Eugene Rodríguez, es un reconocido dramaturgo puertorriqueño, quien escribió la comedia. Tiene una lista de galardones y reconocimientos por su trabajo artístico, como poeta, escritor y dramaturgo. El salió de nuestras trincheras, es parte de nuestro pueblo.
Posee un armamento de experiencias, como puertorriqueño en New York cuando éramos pocos en números y discriminados a doquier, como soldado en la Guerra de Vietnam, como regulador de trafico aéreo, y luego ombudsman con la comisión de taxis y limosinas. Mr. Rodríguez posee, la misma facilidad del pintor, en presentarnos la vida cotidiana en lienzos coloridos con nuestro buen humor. Es un maestro en mostrar nuestra formidable capacidad de mezclar los conflictos y las penas con la risa.
EL MENSAJE
Esta obra tiene una complejidad de elementos, todos sumados de una manera muy sutil, no sentimos el mensaje que nos trae de una manera brutal, pero muy clavemente nos deja con el hilito del pensamiento moviéndose por los rincones de nuestra conciencia, y de pronto cataplún: estalla el descubrimiento de la razón: la autoestima es el tema real. La historia nos deja sentir la diacotomía entre las ilusiones y la realidad que viven nuestros actores. Aquellos que llegan al triunfo, no es por un golpe de suerte, sino por trabajo arduo y persistente, y por atreverse a caminar en el campo anglosajón. La obra nos plantea el problema de autoestima. Nos sentimos incapaces de ponernos a la altura del “blanco”, y antes de tratar ya estamos vencidos, y no necesitamos ayuda en esto. Nosotros solos nos autoderrotamos. Consideramos que no podemos desarrollar los mismos temas o trabajos del americano del norte. Muchas veces es la necesidad del trabajo lo que nos compele a experimentar y exceder en nuestras metas.
LA DIRECCION ARTISTICA
La obra aun con toda la excelencia que posea, no puede tener vida, si no es por la interpretación de los actores. En esta ocasión el elenco fue estupendo. Un grupo que le puso alma a los personajes. El director le inyectó (o le aspiró?) a cada actor, lo que significa ser un artista latino (o puertorriqueño) en Nueva York. A juzgar por la reacción del escritor Rodríguez, yo diría que no tuvo problema en desarrollar la obra de acuerdo como su autor la había concebido. Este bebé fue parido sano y bello por las manos del director Alfredo Galván.
LOS ACTORES
Vemos como Cheo, actuado por Frank Robles, el productor en la obra, se balancea entre el arrepentimiento de ser productor en la obra, la falta de fondos económicos, y la fe en el arte de sus actores. Dolores, la Diva, actuada por Mónica Pérez, es la única segura de sus dotes y capacidades, y la arrogante del grupo, pero también quien lleva el triunfo. En Cindy, Angelo, DeeDee, Maggie y Felipe vimos como podemos llegar lejos. Como cualquiera de nuestros artistas pueden ser un Othelo, Romeo, Julieta, o Henry el V. (sus declamaciones me conmovieron el alma), y como pueden re-crear a una de nuestras luminaries, como Rosie Pérez, y conveir ser homosexual, heterosexual, o simplemente sexuales como nuestra raza lo es.
REPERTORIO RE-NOVADO
Siempre me ha gustado ir al teatro, y casi siempre disfruto mis visitas al Repertorio. Ahora con las últimas renovaciones ha quedado más acogedor. Las sillas aunque un poco estrechas para las piernas, tienen asientos cómodos. El sonido es claro y la tarima fácil de visualizar hasta el fondo. La cortina principal con sus pliegues de acordeón, y las aterciopeladas de los lados le dan un aire caluroso, seductivo. Las facilidades higiénicas son limpias y cómodas. Durante el estreno disfrutamos de vino, tostaditas, y salsa de aguacate. Tuve pena de no haber disfrutado más el vino tinto ya tenía que conducir de regreso a Connecticut.
CONCLUSION
Esta comedia cumple su prometido de distracción. Te hace reír a gusto y olvidar los sinsabores del día. El tema es bien desarrollado, indudablemente escrito por alguien quien es familiar con el ambiente del artista latino en New York. Te mueve la conciencia y conmueve el corazón. Una excelente dirección artística y una interpretación leal al cometido de su escritor. Sin duda alguna les recomiendo que no se pierdan esta experiencia. Vayan todos los viejos, medio viejos, adultos y jóvenes de mente mayor!!!
A REIR SEÑORES Y SEÑORAS.
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