Repertorio Espanol
ScheduleProductionsToursTicketsEducationNeighborhoodSupport UsOpportunitiesAbout UsContact UsHomeEspa–ol
ProductionsMain Stage :: Master Authors :: La casa de los espíritus :: Reviews

La casa de los espíritus
The story of a Latin American family and their country in a bold and daring theatre piece that captures the force and sensuality of Allende's vision. Tickets start at $25. Watch video.
more >>
"While fantastic details such as a dog the size of a horse -- a terrific puppet from designer Emily DeCola, manipulated with skill be Robledo -- and Esteban's shrinking physical stature are present, they do not take center stage in director José Zayas' able, multimedia-rich production, which features Alex Koch's elegantly surreal video design." (full text)

Backstage
"Extraordinary... powerful... sharply observant, witty and eloquent." (full text)

The New York Times (Books of the Times)
"...the visual component contributes most memorably, through haunting video projections by Alex Koch and Robert Weber Federico's thoughtful production design." (full text)

nytheatre.com


Los espíritus rondan la Casa del teatro hispano



Juan Fernando Merino
March 10, 2009

By Juan Fernando Merino

(available only in Spanish)

Los espíritus rondan la Casa del teatro hispano

Repertorio Español ofrece una encomiable versión escénica de la novela más aclamada de Isabel Allende

Juan Fernando Merino/Nueva York – En uno de los proyectos más ambiciosos que ha abordado en su larga y distinguida trayectoria, Repertorio Español, el decano de los teatros hispanos en Nueva York, nos ofrece por estos días una original y estupenda versión escénica de “La casa de los espíritus”, la primera y muy celebrada novela de la escritora chilena Isabel Allende.

El riesgo era mayúsculo, la apuesta creativa de la dramaturga hispanoamericana radicada en Nueva York Caridad Svich y del joven director puertorriqueño José Zayas, casi temeraria. Y es que en su versión original, “La casa de los espíritus” presenta la saga de una singular familia de algún país de Suramérica, los Trueba, una saga que se extiende a lo largo de más de 400 densas páginas y una serie de convulsos acontecimientos sociales y políticos, cuatro generaciones, cientos de historias, anécdotas y visiones del así llamado realismo-mágico latinoamericano (como la curiosa plaga de hormigas y los objetos que en la novela levitan, aparecen y desaparecen), así como decenas de personajes…

Por cierto, varios de ellos vivos tan sólo en el recuerdo, otros fantasmales, espectrales… O directamente monstruosos, como es el caso de Barrabás, un descomunal perro de una de las hijas de la familia, y supuestamente tan grande como un caballo…

Naturalmente que antes de llegar a la selección de actores, de abordar los detalles de producción, vestuario y montaje, la primera labor titánica se centraba en la adaptación escénica. Afortunadamente para Repertorio Español, para sus espectadores y para los admiradores de Isabel Allende, este cometido estuvo a cargo de la dramaturga Caridad Svich, quien hizo un esmerado trabajo que le llevó muchos meses, contando eso sí con la complicidad del joven y talentoso director puertorriqueño José Zayas.

Hay que decir, con lugar a muy pocas dudas, que Svich y Zayas salieron muy bien librados del empeño, en especial porque en lugar de concentrarse en la parte literaria de la obra, se sumergieron por completo en la historia hasta poder dejar de lado los diálogos y monólogos narrativos y más bien rastrear la esencia de la búsqueda en la novela de Allende.

Así nos explicó su trabajo Svich, en una conversación reciente: “Adaptar una novela no es fácil, claro; siempre el trabajo de un género literario a otro es complicado. Con esta novela, hay muchas preguntas también… como la novela abarca tantas cosas, historias, etcétera, ¡es un laberinto! Después de unos meses tomando notas para escribir la obra, me di cuenta de que lo que tenía que hacer para liberarme del peso de la novela y encontrar mi manera para darle a la obra de teatro su propia voz, era, en fin, no usar texto original de la novela, sólo los temas y estructuras de la narrativa. Esta decisión fue clave para mí en el proceso, y de allí surgió mi respuesta teatral y literaria”.

Por su parte, el director nos explicó su labor creativa….

“En breve, nuestra adaptación no tenía intenciones de darle a la audiencia una visión completa de la novela sino una fragmentación y meditación sobre el acto de contar una historia para poder sanar. Esto me dio la libertad de escenificarla de una forma fluida y surrealista. Como acercamiento a la novela, intenté a través del uso de video, la iluminación y una composición pictórica, crear un lenguaje escénico que fuese equivalente en densidad e información a la manera en que escribe Allende. La parte más difícil de adaptar una novela monumental, enorme, es dilucidar qué es importante en la historia. Desde mi punto de vista la historia es primordialmente sobre la narración de historias y por qué nos hace falta hacerlo. La novela está contada por Esteban (el patriarca de la familia) y por su nieta Alba, pero resulta ser todo fabricación de Alba, algo que sólo nos enteramos en las últimas 50 páginas. Es a través de la voz de Alba y lo que se la ha hecho a su cuerpo (fue torturada durante un golpe militar) que la historia pasa a ser algo necesario”.

El eje narrativo y el hilo conductor de la saga familiar lo constituye entonces la joven Alba (interpretada por Denise Quiñones). En la versión escénica esto se realza haciendo que Alba esté permanentemente sobre el escenario, sea cual sea la época o los acontecimientos que se estén abordando, la mayor parte de las veces como un testigo mudo, casi evanescente… A nuestro juicio esto no funciona tan bien y el recurso se va desgastando. Una actriz tan estupenda e impactante como Denisse Quiñónez, y lo demuestra de sobra en los pasajes en que se puede soltar y dejar de ser una sombra que sigue a los otros actores, tiene demasiada presencia escénica; es difícil entonces aceptar que como “observadora” del drama, durante la mayor parte de la obra permanezca en el escenario sin apenas intervenir….tan sólo un gesto aquí, una reacción allá, unas cejas enarcadas o una mueca dolorosa…

Enorme era también el reto para los actores principales, y en especial para el veterano Nelson Landrieu, quien en su papel como Esteban Trueba, no sólo es el patriarca que de cierta manera marca el curso de toda la familia, sino que además debe envejecer una cincuentena de años en el transcurso de la obra. Landrieu sale estupendamente librado y nos entrega un personaje creíble, vigoroso, por momentos cruel, desmesurado, casi despreciable y en otros momentos muy humano, profundamente humano.

Beatriz Córdoba como Clara, también una figura central y transformativa, demuestra una vez más su talento y su gran oficio sobre las tablas. También merecen elogios el polifacético Ernesto de Villa Bejjani, la siempre sorprendente Selenis Leyva, así como Gabriel Gutiérrez, Rosie Berrido, Eric Robledo, Laura Gómez, Kika Child, Ana Verónica Muñoz y todo el resto del elenco… incluyendo a Barrabás, el enorme perro, una marioneta de tamaño humano diseñada por Emily deCola y que funciona extraordinariamente bien en el montaje.

Aplausos también para David Lawson, autor de la música original, Robert Federico por su acertado diseño de vestuario, escenografía e iluminación (con el añadido de un nuevo equipo de luces que está estrenando el teatro) y para los fundadores y directores de Repertorio Español, que una vez más han apostado por una adaptación original y por la vigencia del teatro de calidad en manos de verdaderos profesionales.


 



138 East 27th Street, New York, NY 10016
Tel. 1-212-225-9999